Android deja atrás a millones de usuarios: más del 40% de los teléfonos ya no recibe parches de seguridad

Google ha trazado una línea clara —y silenciosa— en materia de seguridad para Android. Los dispositivos que ejecutan Android 12 o versiones anteriores han dejado de recibir parches de seguridad, una decisión que expone a millones de usuarios en todo el mundo a nuevas amenazas de malware y spyware sin protección a nivel del sistema operativo.

Según los datos más recientes de distribución de Android, solo el 57,9% de los dispositivos activos utiliza Android 13 o versiones más recientes. El resto, un preocupante 42,1%, ha quedado prácticamente congelado en el tiempo desde el punto de vista de la seguridad. Esto significa que alrededor de mil millones de teléfonos Android ya no cuentan con las defensas necesarias frente a vulnerabilidades modernas.

Los dispositivos más afectados

Los teléfonos lanzados en 2021 o antes son los que reciben el golpe más fuerte. Pese a que ha pasado más de un año desde que Google empezó a reforzar su discurso sobre actualizaciones, la situación apenas ha mejorado. La fragmentación del ecosistema Android sigue siendo un problema estructural difícil de resolver.

La fragmentación, el problema de fondo

Este escenario no es una sorpresa. Android arrastra desde hace años un serio problema de fragmentación. Aunque Google desarrolla el sistema operativo, no controla directamente las actualizaciones en la mayoría de los dispositivos. Salvo en la línea Pixel, son los fabricantes —Samsung, Xiaomi, Oppo, Vivo, Motorola, entre otros— quienes deciden cuánto tiempo y con qué frecuencia actualizan sus equipos. En muchos casos, los grandes saltos de versión se detienen tras pocos años.

Apple, en contraste, opera con un modelo muy distinto. Al controlar tanto el hardware como el software, puede distribuir actualizaciones de forma uniforme y durante más tiempo, manteniendo segura a una mayor proporción de iPhones antiguos.

Los números confirman la crisis

Las cifras muestran con claridad lo rota que sigue estando la política de actualizaciones en Android:

  • Android 16: 7,5%
  • Android 15: 19,3%
  • Android 14: 17,2%
  • Android 13: 13,9%

Estas versiones aún reciben parches de seguridad. En cambio, las que ya no los reciben son:

  • Android 12: 11,4%
  • Android 11: 13,7%
  • Android 10: 7,8%
  • Android 9: 4,5%
  • Android 8: 2,3%

En términos simples, más de cuatro de cada diez teléfonos Android están fuera del “paraguas” de seguridad de Google.

iOS, una realidad muy diferente

Los datos de StatCounter subrayan el contraste. Aproximadamente el 50% de los iPhones ya ejecuta iOS 26, mientras que otro 40% sigue en iOS 18. Incluso con una adopción algo más lenta debido al rediseño Liquid Glass, la distribución de actualizaciones en iOS sigue estando muy por delante de Android.

Cómo saber si tu teléfono está en riesgo

Para comprobarlo, basta con ir a Ajustes > Acerca del teléfono y revisar la versión de Android. Si el dispositivo usa Android 12 o anterior y no puede actualizarse, ya no recibe parches de seguridad oficiales.

El mensaje de Google es directo

Google ya no se anda con rodeos: si tu teléfono no puede pasar de Android 12, es momento de reemplazarlo. No es necesario comprar un modelo de gama alta; un equipo de gama media con Android 13 o superior seguirá recibiendo actualizaciones mensuales y ofrecerá mucha más protección que un antiguo flagship abandonado por el software.

¿Play Protect es suficiente?

Google asegura que Play Protect sigue funcionando desde Android 7, ofreciendo escaneo de malware en tiempo real. Sin embargo, la propia compañía reconoce que no puede sustituir los parches de seguridad del sistema, esenciales para bloquear exploits avanzados.

Lo que realmente está en juego

Las amenazas no son teóricas. Un teléfono comprometido puede filtrar contraseñas, acceder a apps bancarias, interceptar mensajes y códigos de autenticación, e incluso vaciar cuentas financieras.

Google ha dejado clara su postura: usar un Android sin soporte es asumir un riesgo calculado. Ahora, cerca de mil millones de usuarios deben decidir si aceptan ese riesgo o dan el paso hacia un dispositivo que aún reciba actualizaciones de seguridad.